Explora la Plaza Roja, la Catedral de San Basilio con sus cúpulas de colores, y el majestuoso Kremlin. Una capital que combina arquitectura imperial, legado soviético y modernidad.
Durante junio y julio, el sol apenas se pone y la ciudad se llena de vida. Disfruta óperas, ballet, puentes levadizos iluminados y paseos por el Hermitage, uno de los museos más importantes del mundo.
Desde Moscú hasta Vladivostok (o incluso Pekín), recorre más de 9,000 km cruzando 7 zonas horarias, bosques infinitos, lagos, y pequeñas aldeas. Una experiencia inolvidable.
El lago más profundo y antiguo del mundo, con aguas cristalinas, paisajes vírgenes y una biodiversidad única. Ideal para viajeros de aventura, senderismo o experiencias ecológicas.
Un conjunto de pequeñas ciudades con iglesias ortodoxas, cúpulas doradas y kremlins antiguos. Perfecto para conocer la esencia espiritual y rural del país.
Una ciudad fascinante por su mezcla de culturas tártara y rusa. Su Kremlin blanco, con una mezquita y una iglesia ortodoxa lado a lado, es símbolo de armonía y diversidad.
Asistir a una función de ballet clásico en este teatro legendario es una de las experiencias culturales más refinadas que ofrece Rusia.
En el extremo norte, dentro del Círculo Polar Ártico, puedes ver la aurora boreal en invierno. También es un gran lugar para experimentar la cultura sami y las noches polares.
Una de las regiones más remotas e impresionantes del mundo, con decenas de volcanes activos, termas naturales, osos pardos y paisajes casi inexplorados.
Una semana de celebraciones antes de la Cuaresma ortodoxa, con música, bailes, muñecos de paja, y muchas blinis(panqueques). Una mezcla de fiesta pagana y tradición religiosa que muestra el alma festiva del pueblo ruso.