La capital portuguesa combina encanto antiguo con vida moderna. Recorre los barrios de Alfama y Bairro Alto en tranvía, escucha fado en una taberna y contempla el atardecer desde el Mirador de Santa Lucía.
A orillas del río Duero, esta ciudad llena de carácter ofrece arquitectura pintoresca, puentes espectaculares y las famosas bodegas de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia.
Una de las regiones vinícolas más hermosas del mundo. Ideal para navegar por el río, visitar quintas tradicionales y degustar vinos rodeados de paisajes de postal.
El Palacio da Pena, con sus colores vibrantes, y la misteriosa Quinta da Regaleira convierten a Sintra en un destino mágico a solo 30 minutos de Lisboa.
Uno de los santuarios marianos más importantes del mundo. Miles de peregrinos visitan este lugar lleno de devoción y recogimiento.
El sur de Portugal ofrece algunas de las playas más bellas de Europa, como Praia da Marinha o Benagil. Ideal para relax, surf o explorar grutas marinas.
Hogar de una de las universidades más antiguas de Europa, esta ciudad combina juventud estudiantil con un pasado noble y romántico.
Naturaleza exuberante, senderos por levadas, acantilados vertiginosos y clima primaveral todo el año. Ideal para amantes de la naturaleza y escapadas relajantes.
Ciudad Patrimonio de la Humanidad, rodeada de olivares y campos dorados. Aquí se combinan ruinas romanas, calles empedradas y una rica tradición culinaria.
Globos, sardinas asadas, fuegos artificiales y martillazos simbólicos en la cabeza: esta colorida celebración popular es una de las más divertidas y auténticas de Portugal.