La capital alemana es un museo al aire libre de historia reciente. Visita el Muro de Berlín, el Museo del Holocausto, la Puerta de Brandeburgo y sumérgete en su vibrante escena artística y multicultural.
Inspiración para Disney, este castillo romántico entre montañas nevadas parece sacado de un sueño. Uno de los lugares más fotografiados del mundo.
Un recorrido escénico que atraviesa Baviera y Baden-Württemberg. Incluye pueblos como Rothenburg ob der Tauber y Füssen, llenos de casas con entramado de madera y encanto medieval.
Capital de Baviera y sede del festival de cerveza más famoso del mundo. Disfruta de música tradicional, trajes típicos, salchichas, pretzels y litros de cerveza en un ambiente festivo único.
Bosques densos, cascadas, pueblos pintorescos y los famosos relojes de cuco. Ideal para senderismo, ciclismo o una escapada tranquila con aire puro.
Navega por el Rin entre viñedos, colinas y fortalezas medievales. Una de las regiones vinícolas más bellas de Europa, famosa por sus vinos blancos, especialmente el Riesling.
La Kölner Dom es una de las catedrales más impresionantes del mundo. Colonia también es conocida por su ambiente alegre, su carnaval y su cerveza local: Kölsch.
Una ciudad elegante con uno de los puertos más grandes de Europa. Descubre el barrio Speicherstadt, la Filarmónica del Elba y su vibrante vida nocturna.
Reconstruida con esmero tras la guerra, Dresde es un tesoro arquitectónico. Su Frauenkirche, la Ópera Semper y la Terraza de Brühl son visitas obligadas.
En diciembre, todo el país se llena de mercados navideños llenos de luces, vino caliente (Glühwein), artesanía y ambiente festivo. Los de Núremberg, Múnich y Stuttgart son especialmente famosos.